Por qué algunas hamburgueserías son los –casi– únicos locales gastronómicos que rebalsan en una Buenos Aires de vacas flacas y muchos restoranes –así como sus ciudadanos– en pena, o al menos, con la facturación en baja.
Harto de las hamburgueserías, la sobrevaloración y su excesivo espacio en la escena gastronómica actual te propongo que las hagas en tu casa, ahorres y comas algo mucho más rico.