Para mí, las fiestas es el gran momento del buffet frío, de hacer y comer todos tus favoritos de verano, de darse gustos, de no joder con la culpa por, al menos, un par de noches. Celebramos construcciones y pactos sociales y religiosos y con esa excusa, tan convincente, podemos, por fin, comer lo que queramos en las cantidades que queramos. Algunas opciones bien clásicas y otras más alternativas, con productos simples y dentro de todo baratos.
De dónde vienen nuestras clásicas comidas de navidad, cuáles son sus orígenes e incluso, sus leyendas o mitos. La historia del vitel toné, el matambre con rusa, el pionono, el lechón, el pan dulce y el turrón. Así como gran parte de nuestra gastronomía, son en su mayoría un compendio de costumbres culinarias italianas y españolas adaptadas y reversionadas para la ocasión en nuestra patria.
Te propongo seis preparaciones frías, livianas y sin carnes para días de calor. Se pueden ajustar a lo que tengas en la heladera y son todas aptas para llevar al trabajo.
Relevamiento realizado el lunes 20 de diciembre.
Todos ellos encontralos en la mejor librería del mundo -sin discusión-: Librería Norte.
Conocé las versiones superadoras del vitel toné, el melón con jamón, el pionono, la lengua a la vinagreta y la ensalada rusa.